La tortilla de patatas es un clásico de la cocina española, pero a veces tengo pocas patatas en la nevera (solo una) ... y un antojo infernal. En esos momentos, la creatividad se pone en marcha y surgen alternativas como esta tortilla de batata y cebolla dulce.
Una opción original y con un sabor dulzón muy característico, la batata o boniato añade cremosidad la tortilla. Y tiene la particularidad, de que la patata y la batata ya está cocida, para aligerar la preparación, pero bien se puede freír cada rodaja junto a la cebolla como sostiene el método tradicional. Esta estrategia nos vale especialmente para resolver la cena de manera fácil y sin grandes complicaciones en 35 minutos. Para que la tortilla quede perfecta y jugosa, agregar una buena cantidad de cebolla dulce dentro de la mezcla ayuda al resultado final.
Esta versión además es vegana, al llevar harina de garbanzos como sustituto de huevo. La harina de garbanzos al ser rica en proteínas y almidón, cuando se mezcla con agua y se calienta, alcanza una textura similar a la del huevo cocido. Esta particularidad le proporciona la capacidad de aglutinar los ingredientes, lo que es esencial para que una tortilla mantenga su forma.
La tortilla de batata y cebolla dulce es una opción que se ajusta a diferentes ocasiones. Se puede servir como plato principal acompañada de una ensalada fresca o para el brunch de fin de semana con aguacate y tomates cherry asados. Es ideal para preparar para una noche de tapas en clave veggie.
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